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13 enero 2014

NO SOLO SON LAS MARAS



¿Toque de queda? ¿Francotiradores? ¿Suspensión de garantías constitucionales? ¿Militarización de la policía? ¿Dar de alta a los que ingresen a maras? ¿Aplicar el código militar?

No sé cuál de esta grandes y novedosas ideas me asustó más o fue quizás el darme cuenta que nuestros candidatos desconocen el problema de las maras; ni siquiera se les ha ocurrido buscar un buen asesor en ese tema o piensan talvez que solo exterminando a las maras se acabó el problema, con aquello de “muerto el perro se acabó la rabia”. Es cierto que las maras son un grave problema, pero no es cierto que todos los asesinatos y crímenes se les pueden atribuir. Existe en el país una enorme cantidad de bandas bien organizadas de delincuentes que operan ya desde varios años con la cobertura o el río revuelto de las maras. ¡Claro! Que más fácil que decir “soy de la mara x y te hablo tienes que dar dinero o se muere tu familia”. En muchas ocasiones son incluso familiares los que extorsionan a sus parientes en el exterior. De esto les hablo con pleno conocimiento, pues sé de tres casos donde han sido sobrinos, tíos e incluso un hermano quien ha cometido este ilícito, pero, cuando sale ante los medios, extorsión es sinónimo automático de maras. De igual forma existe el sicariato por ajuste de cuentas, por deudas de juego y narcotráfico, pero nada más sencillo que decir fueron las maras y el narco logra su cobertura en tan frondosa sombra. Hubo un caso reciente el cual causó conmoción, pero la persona que fue asesinada no está vinculada a maras y no lo mataron las maras, fue ajuste de cuentas por droga, vale aclarar que no es que fuera adicto, más bien brindaba este servicio de distribución a otros, pero lo más fácil fue culpar a “las maras”.

Imagen tomada de http://hunna.org
Y no estoy defendiendo a las pandillas, soy de las que opina que debe procederse con el rigor de la ley sobre todo aquel que está cometiendo delitos; debe llevársele a juicio y darles condenas largas, sacarlos de circulación, pero si van a un penal que tengan las condiciones mínimas para lograr que se rehabiliten y que dejen de delinquir desde la comodidad de un centro penal. En este tema nadie señala al facilitador del delito que no es el custodio que ha sido corrompido por el soborno o bajo amenaza y lleva teléfonos celulares, chips y cargadores a los centros penales; no es tampoco la señora que lleva esos ilícitos en su vagina o recto, la extorsión desde esos sitios se da gracias a la complicidad de las grandes empresas de telefonía celular que se rehúsan a quitar las señales de sus antenas en las zonas de los centros penales. ¿Si los reos no supieran que tendrán señal de internet o para sus celulares, pagarían enormes sumas de dinero para obtenerlos o amenazaran a las madres, esposas e hijas de sus compañeros de celda que los lleven “so pena” de matar a su familiar dentro del centro penal? No solo tiene la culpa el “indio sino también el que lo hace compadre”. Los niveles de extorsión que se dan desde las cárceles son por la facilidad que tienen, no de tener un aparato celular, sino de lo fácil de conseguir señal para ellos, y ahí nadie dice nada; las empresas lejos de asumir su responsabilidad, han mantenido una férrea lucha contra la sola idea de reducir el nivel de señal en esas zonas. Ni el gobierno ni los diputados han creado una comisión especial para mandar a llamar a los representantes de estas compañías y finalmente suspender esa facilidad a los reos y eso que la extorsión es un tema de interés nacional.

Nadie mencionó en "el debate" el narcotráfico, nadie en lo absoluto. ¿Tanto poder tienen los narcos salvadoreños, o los carteles en este país, que logran acallar este tema en un “debate” realizado para que los votantes supiéramos las propuestas en el tema de seguridad de los que pretenden ser presidentes? Es preocupante, al menos para mí lo es, que se invisibilizara ese tema, no puede ser que nadie hablara de ello y no lo tenga como un eje dentro de su propuesta para la nación: Todos y todas sabemos que este negocio genera enormes rentas para quienes lo controlan; vemos circular vehículos de lujo en las calles de este país y llevan un seguidor - y no son funcionarios públicos- se ven propiedades en extremo lujosas aparecer así como condominios y apartamentos en zonas exclusivas que ni trabajando cuatro vidas seguidas y vendiéndole dos al diablo lograríamos comprarlas, ¿Quién puede comprar esas propiedades? Tenemos una economía que está deprimida y los empresarios no invierten ¿Quién puede estar teniendo un negocio tan “rentable” que le permita darse ese “lujo”? No pueden decir que es fruto de las remesas; si bien es cierto entran al país enormes cantidades de dinero en calidad de ayuda, no logran que una familia beneficiaria de remesas, con tres hijos “en el norte”, alcancen a comprar un apartamento de esos. No puede ser que a pesar de existir investigaciones sobre los carteles afincados en ciertos departamentos conocidos por todos y todas, y con nexos con ciertos diputados, no mencionaron el tema.


Imagen tomada de Transparencia Activa
Nadie tocó el tema de la trata de personas y las redes de prostitución que operan en el oriente del país, de donde se sabe que en numerosos burdeles, que son propiedad de alcaldes, diputados y otros empresarios,tienen trabajando a niñas: guatemaltecas, nicaragüenses, y hondureñas- y, que además, envían a sus contactos a esos países a nuestras niñas y niños para explotación sexual, esclavitud y otras formas de explotación.

Se concentraron en lo obvio en lo que suena popular, pero ni en eso lograron pegarle, todo se enfocó en la represión, jamás en la prevensión y rehabilitación, mucho menos en la posibilidad de hacer programas especializados en este tema. La mayoria de los candidatos plantearon propuestas cavernarias y anacrónicas completamente. No sé si ustedes recuerdan la época de los toques de queda y no sé dónde vivían, pero yo vivía en Soyapango y recuerdo cómo mi corazón a los 6 años se hacía chiquito cuando veía que llegaba la hora del toque y que mi mamá no había regresado de trabajar. En la zona donde pretenden aplicarlo, la más asediada también, viven miles de trabajadores y trabajadoras que llegan noche luego de su jornada. ¿Qué pasará con esas familias? Los niños y niñas seguirán llave en mano,  solos, en sus casas.

Las propuestas de algunos candidatos en seguridad además de ser fatales, mencionaron algunas que son inconstitucionales y contra los acuerdos de paz. ¿Cómo le vamos a dar de alta a una joven que ha matado a alguien con lujo de barbarie para poderle aplicar el código militar, si ni siquiera tiene la edad para ingresar al ejército? ¿Cómo le darán de alta a los que están en riesgo de ingresar a las pandillas, si estos oscilan entre los 9 a 13 años? Esto es pura demagogia, ¿Vamos a violentar todos los tratados de protección del niño, la niña y el adolescente? Cómo vamos a militarizar la seguridad si los Acuerdos de Paz y sus reformas trasladaron la seguridad pública a los civiles y no a los militares, Don Norman olvida que su partido pidió que se cumpliera con la sentencia de destitución del señor Munguía Payés, sería bueno que alguien le pasara la sentencia.

No se trata de ir por la calle a descabezar a todos los pandilleros, recuerden que ellos son hijos, hermanos, padres, primos de alguien, tienen familia, tienen mejor cobertura de la que tuvo la propia guerrilla, no necesitan irse a las montañas hay colonias completas donde los protegen ¿Vamos a ir a incendiar esas zonas con mujeres, ancianos, niños y niñas?

Este debate, que no fue debate (que no llegó ni a foro) en el tema de seguridad me dejó un sabor amargo en la boca; no sólo no saben cuál es el problema, no sólo no se han asesorado, no sólo no buscan soluciones, no sólo no tienen políticas, sino, además, no quieren solucionar el problema de la inseguridad como se debe: tocando a los verdaderos delincuentes, porque el problema es que no solamente son las maras.

30 diciembre 2013

El Apartheid salvadoreño



Con el reciente fallecimiento del emblemático líder Nelson Mandela y  la infinidad de reportajes y documentales sobre su vida y lucha contra la supremacía blanca, impuesta en su país por medio del famoso Apartheid, no hay ahora quien no pronuncie esa palabra, además de reconocer la luchas de Madiba y de solidarizarse con el encarcelamiento que vivió y su persecución política.

A pesar que muchos y muchas pronuncian de lleno esta palabra, en realidad no conocen la extensión de su significado; no era solamente una separación de razas, no era solo una segregación racial…Según sus creadores buscaba alcanzar el mayor desarrollo de cada grupo dentro de sus propios espacios. Obviamente las condiciones de educación, salud y vivienda estaban plenamente reducidos a su mínima expresión para las grandes mayorías; el voto, ni pensarlo.

Foto tomada de socialismointernacional.org
Ahora bien, nosotros en El Salvador vivimos nuestro propio “Apartheid tropicalizado”. Uno de los principales indicadores de esta segregación no racial es la ignominiosa estratificación de los salarios mínimos, uno para cada sector: los obreros un salario, los empleados otro salario y los campesinos otro salario; si el salario no es otra cosa que la remuneración económica que debemos recibir en base al esfuerzo laboral que todos y todas hacemos ¿Por qué lo dividen? El esfuerzo no es igual; quizá uno más físico que mental, pero al final ambos deberían recibir el mismo reconocimiento en cuanto al piso de donde inicia. No puede ser que se valore más un trabajo que otro, eso es una injusticia que se sigue perpetuando en este país, una deuda pendiente con los trabajadores del campo comparados con los trabajadores de los demás sectores, pues se les dice con esta segregación salarial, que su trabajo no vale tanto como el del sector servicio o comercio, esto se pone peor cuando se agrega el elemento de género, pues nuestras mujeresganan menos de lo que ganan los hombres, ¿Qué harán los candidatos y sus partidos ante esta realidad? Lo que han hecho hasta ahora, un poco menos que nada.


Es triste como nuestro Apartheid ha sido naturalizado, tanto que los sindicatos de la capital hacen paros para lograr que se les cancelen sus bonos navideños y no se solidarizan con sus compañeros en el campo, quienes reciben mucho menos ingreso que ellos y no tienen bono de ninguna índole; se han olvidado para qué y por qué debe existir la sindicalización, no son unidos; cada sindicato está podrido en pleitos internos por un lado para conservar el poder y no dar cuentas de las cuotas que reciben y, por otro, están los que quieren tomarse la dirección pero para cambiar de actores y no la obra, y el resto de la población vemos como diputados y diputadas recibe bonos y aceptamos que lo hagan sin mayor resistencia, así hemos visto como esta segregación salarial se ha instalado con toda comodidad en nuestro país.


En justicia y salud la historia no cambia. Dependiendo de quién eres así eres tratado en ambos, si robaste 100 jocotes  o una gallina, llegas con grilletes custodiado y se te condena a penas altas en procesos judiciales rápidos, donde se ve la eficiencia de la fiscalía y la pronta y cumplida justicia por parte de los jueces y juezas que ven estos casos. Por otra parte, si eres acusado por haber estafado a miles de familias vendiéndoles terrenos que no te pertenecen, ahí toman en cuenta la edad y las enfermedades del acusado y rápido se llega a las conclusiones de arrestos domiciliares, ya no digamos los beneficios que se tienen al ser acusado de un acto de corrupción, entonces la fiscalía no logra una condena y, si la logra, los jueces mandan a los condenados a pasar en bartolinas muy alejadas a la realidad que viven el resto de reos en Mariona, por supuesto que antes de llegar a esto en la etapa de instrucción, jamás te mandarán a prisión preventiva por peligro de fuga, pues se debe probar el arraigo y cuando tienes una hermosa residencia en zona exclusiva, jamás se le ocurre al juez que podas huir del país. Otra historia se da si vives en un cuartito de un mesón o en casa alquilada o eres dueño de tu ranchito en una comunidad marginal, a ese hay que meterlo preso, puede que se nos vaya, aunque el corrupto tiene visa y el dinero para tomar el primer vuelo que se le ocurra y el otro apenas reúne para el bus.

El Apartheid salvadoreño se vive a diario. La policía de tránsito lo ejerce, depende del tipo de vehículo que utilices o la ropa que llevas puesta te pueden dar trato de ciudadano con todos tus derechos o te pueden minimizar, maltratar, pedir mordida e incluso insultarte valiéndose de una enorme prepotencia dándote trato de delincuente, conclusión a la que llegan dependiendo de donde dice tu Documento Único de Identidad que es el lugar de tu domicilio - así pues si eres de Soyapango o cualquier otro municipio populoso, automáticamente eres etiquetado como pandillero, delincuente y vividor.

Mandela logro unificar a su país, no me canso de decirlo y sobre todo supo apartarse del poder cuando fue debido. En los actuales candidatos no logro divisar un mínimo de Mandela, ni siquiera un Lula o Pepe Mujica, eso me llena de tristeza porque parece que el Apartheid salvadoreño seguirá vigente por varios años y los contendientes en esta batalla electoral ni siquiera se han dado cuenta que recibirán un país segregado.

23 mayo 2013

¿Me ayuda Raúl?



Dos hechos de violencia han tocado a personas muy cercanas a mí, gente que aprecio y que es muy trabajadora, en ambos casos los causantes son pandilleros.

El primer caso, es el del  grupo de pandilleros que por segunda vez llegaron a querer asaltar, robar y cobrar renta a un local de reparación y mantenimiento de computadoras sobre el Bulevar de los Próceres, la primera vez que llegaron los delincuentes, el sistema 911 se tardo 45 minutos en llegar al lugar del incidente; la segunda ocasión a Dios gracias, un trabajador del lugar advirtió la llegada de los mismos delincuentes de la semana anterior en el mismo vehículo pero iban en compañía de dos amigos más, rápidamente se dirigió a la delegación móvil que está bajo el paso a desnivel del Árbol de la Paz, y allí si llegaron rápido los agentes de la Policía Nacional Civil, y los encontraron dentro del local. Los delincuentes ya habían puesto en maletas todo cuanto se llevarían y además tenían privados de libertad a dos empleados del lugar y a un cliente que estaba en el sitio solicitando servicio, junto a su esposa y su hija –una niña pequeña- los maleantes trataron de huir pero el sitio tiene una sola entrada y una sola salida, al final tiraron el arma que andaban y salieron uno a uno del sitio. Todo lo que les relato salió en los medios de comunicación, ¿Y cómo no? si cuando se dan este tipo de capturas “in fraganti” son los mismos policías que avisan a los medios para dar publicidad que “se está haciendo bien el trabajo”,  lo único que no informan, es que son los mismos investigadores los que les dicen a la víctima: “Mire quizás no los condenen, porque ellos van a decir que esta arma no la traían y que estaba ahí tirada” “Sería mejor que cierre el lugar porque esta gente suele tomar venganza y puede ser que lo maten” y luego de estas aseveraciones le dicen a la víctima: “¿Pero va a ir a testiguar verdad, por qué, si no lo hace se cae el caso?”

Para este caso, mi amigo fue a la delegación y puso la denuncia en un acto de valentía, que merece mucho respeto, pues muy a pesar de las advertencias hechas por los mismo investigadores de la policía, llegó al lugar, pero su sorpresa fue ver que llegaban las madres de los cuatro jóvenes que horas antes con mucha prepotencia e impunidad le amenazaban con un arma y le decían que debía pagar renta, y estas señoras no llegaron en un tono de humildad y mucho menos de vergüenza, igual que sus hijos con mucha prepotencia preguntaron: ¿Y por qué tiene a los cipotes aquí? Un agente les respondió “los agarramos robando en un sitio y estaban armados” y la madre de uno de ellos replicó: “Aaah ¿Y sólo por eso los tienen aquí?, si ellos salen a trabajar y no han matado a nadie”, así de frescas y simples la palabras de esta señora que ha hecho de las extorsiones y de la vida delincuencial de su hijo, su propia forma de vida, de ese dinero de las extorsiones paga su celular, va y compra comida rápida además de cubrir otras necesidades.

Otro caso sucedió el día de ayer, una amiga recibe en su casa a una vecina, muy famosa por ser la progenitora de un pandillero reconocido de la zona, la señora es cristiana evangélica y considera “hermana en Cristo” a mi amiga –que también es cristiana evangélica-, inicia su conversación diciéndole que se ha enterado que su hijo y sus amigos le han “puesto el ojo” a la hija  de ella–una niña de 14 años, cristiana y muy guapa- que tienen 3 semanas de estarle dando seguimiento, saben a qué hora sale de su casa, al colegio, en el colegio –privado y evangélico- tienen otro amigo que les ha dicho a la hora que come y que días se queda en prácticas del coro, saben a qué hora la llegan a traer para regresar a la casa y hasta la hora en que se acuestan a dormir, yo,  le dice la vecina, a mi amiga, le vengo a avisar “hermana”, porque Dios me ha pedido que lo haga, mi hijo y sus amigos planean hacer una atrocidad, piensan llevarse a su niña y violarla entre todos los pandilleros –es que su niña es bien bonita y bien creída, no saluda a nadie, dice la “hermana en Cristo”- porque la han querido abordar y ella siempre viene con su tío o la abuela o con usted, y según mi hijo, ya debería ser hora que ella estuviera incorporada en la mara, pero no le ven talle que lo haga, así que han decidido quitarle “lo socada” … ¡Qué revelaciones más duras!, ahí tengo a mi amiga que anda buscando como mudarse, es madre soltera y viven solas con su hija en esa casa, la abuela de la niña vive a un par de pasajes de donde ella, si se mueve a su casa, serían tres mujeres solas, en una colonia atestada de pandillas y donde ya se ha visto que los pandilleros entran a las casas en grupos numerosos, abriendo los techos y golpeando fuerte las puertas logrando doblarlas y entran por la fuerza. ¿Qué le garantiza a mi amiga, que no entren y las maten a todas?

En ambos casos, mis amigos me preguntaron: "¿Y la tregua, Bessy? ¿No que ya no iban a reclutar jóvenes?" me dice mi amiga. "¿No que iban a disminuir las extorsiones?" replica mi amigo.

Yo, no he sido defensora de la tregua, aunque si reconozco la baja sensible de homicidios que se ha dado, pero no creo que esta tregua por sí sola logre más que eso -la baja de los homicidios- y no lo digo con desidia o mala vibra, es que tal cual se nos vendió el tema de la tregua muchos y muchas pensamos que se tendrían más y mejores resultados, pero tristemente este no ha sido el caso, yo no he estado cercana a este tema, pero lo que se ve en la información a la cual podemos acceder, no he visto los planes de prevención ni de reinserción y eso es grave, porque si no se suma a la tregua, la prevención, la reinserción, las capacitaciones y apoyo educacional y técnico vocacional, esto está destinado a fracasar.

Como la mayoría de la población, siempre pensé que la mejor manera de acabar con el problema de las pandillas, era hacer una sopa… sí, una sopa de pandilleros, meterlos a todos en una gran olla y cocerlos a fuego lento, y no me da pena decirlo, porque es el sentir de la gran mayoría de los y las salvadoreños que viven presos en sus comunidades y colonias, donde sus hijos/as no pueden salir por el constante asedio de los pandilleros y porque a temprana edad los reclutan para que sean parte de su “gran familia”, pero también es cierto que “la muerte engendra muerte como los perros engendran perros” y tratar de lavar una mancha de sangre con más sangre no logra que se salga la mancha, al contrario la torna más grande la mancha, que quiero decir con esto, es sencillo, no es matando a todos los pandilleros como lograremos liberarnos de esta situación, es sacándolos a ellos y sus familias de su “acomodada” vida, de esa que han hecho por medio de las extorsiones, es castigando con debidos procesos a los que infrinjan la ley, que los investigadores, fiscales y jueces apliquen los castigos en pronta y cumplida justicia, junto con los que los encubren y si son su familia, hay que hacerlo, el hechor y su consentidor debería tener la misma pena, además de seguir con la persecución del delito y el castigo del mismo; es brindando los proyectos que permitan a que los cipotes y cipotas que desean salirse de la mara –porque hay muchos/as que ingresan, no por deseo de hacerlo, sino para salvar sus vidas- lo puedan hacer y puedan encontrar una oportunidad en el mercado laboral, ¿Cuántos son rescatables? No lo sé, pero si tengo claro que hay que rescatar a todos cuanto se pueda, cursos de capacitación para madres, hermanas, esposas e hijas de los pandilleros deben impartirse, para enseñarles que el trabajo honesto, con seguridad social, aunque duro, da mejor recompensa que el dinero mal habido; en esto creo que Ciudad Mujer puede ayudar y tendría un papel importantísimo, y finalmente el grupo –quizá el más grande- de los que no quieren dejar de delinquir y menos dejar esa forma de vida, al momento de estar en cárceles encuentren centros donde se les pueda re-educar, y si sus condenas son largas, que no tengan acceso a medios para seguir dirigiendo sus monopolios delincuenciales desde ese espacio, que se les dé un sitio digno, pero que no sean recintos donde están más tranquilos y a sus anchas, se trata que sientan el castigo por sus delitos, pero que el escarmiento vaya acompañado de programas que les ayuden a sensibilizarse, no solo con sus amigos pandilleros sino con el resto de la sociedad.

Todo esto es un gran trabajo, no es comida de bocones, esto requiere que todos los sectores vivos de la sociedad se “enrollen las mangas de la camisa” y se pongan en función de eso, que los candidatos presidenciales, nos digan si le van a apostar a prevenir, capacitar, re-educar, reinsertar y perseguir el delito, porque el hacer una sola cosa nos tendrá patinando en el mismo problema, no se puede dar la represión sin prevención y estar esperanzados que los programas de gobierno de cinco años nos saquen de esta situación con una fórmula mágica, es seguir el juego de estos políticos que gustan de hacer hermosas y grandes promesas de campaña pero que al final al llegar al poder no las cumplen, por una sencilla razón, solo fue una promesa y no un proyecto articulado, basado en estudios reales y con recursos, que vaya acompañado de un verdadero espíritu de salvadoreñismo que implique sumar a todos y todas, como proyecto de nación y no como estrategia para ganar votos. 

Termino de contarles la historia de mis amigos, en el caso del amigo, él está decidido en seguir el proceso judicial y lograr la condena de estas personas que le asaltaron, ha cerrado su negocio y va a hacer la lucha.

En el caso de mi amiga, siendo madre soltera y con pocos recursos, está buscando la manera de salir del lugar donde vive, por ahora, solo está rezando para que nada le suceda a su hija, ya este día no la envió a clases por seguridad, pero hago el traslado de una petición que me hizo: "¿Puedes escribir de mi caso y preguntarle al Sr. Mijango, el de la tregua, que si, así como le dio una carta a unos pandilleros, firmada por él, para que no los arrestara la policía, me puede dar una carta para mi hija y que los pandilleros no le hagan daño?" Vaya pues, mi pregunta a Raúl Mijango: ¿Puede hacer algo en este caso? ¿Puede hablar con el “Viejo Lin” que es el máximo dirigente de la mara 18, que la que opera en la zona donde vive mi amiga y decirle a sus sub-alternos que no dañen a esta cipota?

Espero que cuando estén publicadas estas líneas, no sea demasiado tarde y que “Anita” –como yo le digo- pueda seguir yendo a sus clases con normalidad, que su madre pueda ir a trabajar con tranquilidad y ganar con el sudor de su frente en su trabajo el dinero para pagar sus gasto, el colegio de su hija y llevar la comida a la mesa, y esto no solo debe ser para este caso en particular, todas las “Anitas” del país y sus madres debería poder gozar de esta tranquilidad, es su derecho.

Señor Mijango, espero se ponga en contacto conmigo, y no deje pasar esta “historia” para que llegue a un final trágico… Como población queremos actos concretos, resultados reales y palpables para nosotros los que no pertenecemos a las maras, que cada día nos levantamos a trabajar y a luchar por sacar a delante a nuestros hijos/as, no de discursos que se han salvado “x” cantidad de vidas, hoy le estoy hablando de una vida que puede salvar y no es la vida de una niña que está en pandillas – igual de valiosa-, es la vida de una salvadoreña que quiere estudiar medicina, que quiere tener las mejores notas y que sueña que un día sacara de su trabajo a su madre y ella le dará todo cuanto necesita, regresándole el esfuerzo que ha hecho para sacarla adelante… Raúl, ayúdeme a salvar a una “Anita”.